Directrices de Accesibilidad


En el año 2007 a partir de la firma de un convenio de cooperación entre la entonces Secretaría de Turismo de la Nación y el Servicio Nacional de Rehabilitación, se procuró comenzar a prestar especial atención y brindar respuestas a un significativo segmento de la demanda turística que se veía insatisfecha por la oferta: el de aquellas personas con comunicación y/o movilidad reducida. Este incluye a las personas con discapacidad permanente o temporal, adultos mayores, niños, mujeres embarazadas, personas con carritos de bebé, personas con obesidad y otras con situaciones similares.

Con la colaboración de la Asociación de Becarios de Japón en la Argentina y la Fundación Argentina para Personas Especiales, se elaboraron las Directrices de Accesibilidad en Alojamientos Turísticos, las cuales fueron presentadas en el 2008. Las mismas son aplicables a todos los alojamientos turísticos, de dominio propio o bajo un sistema de concesión, sin importar su categorización y/o ubicación geográfica.

Como resultado del continuo trabajo en la temática y el compromiso por ofrecer no sólo alojamientos, sino destinos turísticos más accesibles se decidió ampliar el espectro. Por ello en 2010, con la colaboración del Servicio Nacional de rehabilitación, la Administración de Parques Nacionales, las Secretarías de Turismo de las provincias de Buenos Aires y de Entre Ríos, el Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, la Dirección de Turismo de Villa Elisa, el Ente Municipal de Turismo de Mar del Plata, la Asociación Civil Cherchen Yaich, APANOVI, ASAM, y FUARPE se elaboraron las Directrices de Accesibilidad en Servicios Turísticos con el fin de trabajar con aquellos prestadores de servicios turísticos que juegan un papel fundamental en los servicios del destino. La aplicación de estas directrices alcanza a gran cantidad de destinatarios potenciales, entre los que se pueden mencionar los espacios recreativos, deportivos, gastronómicos, culturales, y naturales entre otros.
Con la implementación de estas Directrices, las cuales trabajan sobre la arquitectura, comunicación, iluminación y señalética, seguridad y capacitación del personal, se procura desarrollar un sistema de gestión de las actividades turísticas y recreativas que contemplen de manera integral la satisfacción de los usuarios con movilidad y/o comunicación reducida, su grupo de acompañantes y los prestadores de servicio.